"EL CONQUISTADOR" Y LA
EXPANSION POR MALLORCA Y LEVANTE
La muerte
inesperada de Pedro II (1213) dejó en una
situación compleja al futuro monarca Jaime -de apenas cinco
años de edad-, y al propio Reino aragonés. Mientras Jaime
recibía su primera educación en el castillo templario de
Monzón, un consejo de regencia se ocupaba de los asuntos públicos
del Reino. Era evidente la situación de crisis política y
bancarrota económica en Aragón, hasta el punto de que la
historia de este periodo (1213-1227) fue una interminable
sucesión de intrigas familiares, luchas y banderías entre
los distintos grupos nobiliarios que buscaban el control de
la regencia.
Además, el joven rey tuvo que
enfrentarse muy pronto a problemas de grueso calibre, tanto
personales como políticos. A los doce años (1220) participó
en sus primeros hechos de armas y, además, contrajo
matrimonio (1221) con Leonor de Castilla, cinco años mayor
que él. Con ella, aseguran los cronistas, "no podía
hacer aquello que los hombres han de hacer con su mujer,
porque no tenía la edad". El divorcio llegó en 1229.
Como señor de Montpellier, Jaime I intervino en
los asuntos occitanos, pero la realidad y la historia le
llevaban hacia otros caminos: El Levante español y la
expansión por el Mediterráneo. El apodo de "El
Conquistador", con el que ha pasado a la historia, tuvo
origen en sus gestas bélicas frente al mundo andalusí, que
hicieron que el nombre de Aragón y de su Corona alcanzaran
unas cotas insospechadas años atrás. En este apartado
destaca la conquista de las Baleares (Mallorca, 1229; Menorca,
1231; Ibiza y Formentera, 1235). Fue una empresa catalana -tuvo
pocas repercusiones para el reino de Aragón, a pesar de que
en su conquista intervinieron unos cuatrocientos caballeros
aragoneses-, que sentaba las bases de la futura expansión de
la Corona por el Mediterráneo.
La conquista del reino de Valencia fue
concebida como empresa netamente aragonesa, ya que los nobles,
las Ordenes Militares y los concejos, veían en la conquista
una prolongación natural de sus dominios territoriales. Las
primeras acciones bélicas comenzaron en 1232 (ocupación de
Ares y Morella), y continuaron con la conquista de Burriana,
Peñíscola y Castellón. El proceso culminó con la
capitulación de Valencia en 1238, tras un prolongado asedio.
Jaime I decidió crear
el reino cristiano de Valencia, dotándolo además de una
propia estructura política, jurídica y administrativa. La
decisión real fue mal recibida por los nobles aragoneses,
que se sintieron "traicionados" por el monarca, ya
que pensaban integrar las ricas tierras levantinas en el
reino de Aragón. A pesar de que el rey recompensó
generosamente a los nobles aragoneses, éstos no dejaron de
presionar para que se reconocieran sus derechos sobre las
tierras conquistadas y lograron que una cincuentena de
localidades valencianas se rigiesen por fueros aragoneses.
LAS REVUELTAS NOBILIARIAS Y EL FINAL
DEL REINADO
El tratado de
Almizra con Castilla (1244) puso fin a la reconquista
aragonesa. La falta de tierras por reconquistar y la quiebra
subsiguiente de un sistema político y militar que duraba ya
dos centurias afectaron de forma notable a las relaciones
entre el monarca y los grupos nobiliarios aragoneses, con los
que de nuevo mantuvo tensiones políticas de importancia.
En la Asamblea de Ejea de 1265, los
nobles lograron imponer alguna de sus exigencias al propio
rey (trasmisión hereditaria de honores, competencias del
Justicia de Aragón, nuevos repartos de tierras, etc...).
Además, otros sucesos de índole privada tuvieron interés
para Aragón. Sus amoríos extraconyugales, con Elo Alvarez,
Blanca de Antillón, Berenguela Alfonso y Teresa Gil de
Vidaurre, entre otras, dieron origen a dinastías nobiliarias
(baronías de Híjar, Jérica, Ayerbe, etc...).
También su matrimonio con Violante de
Hungría (1235), que le llenó de hijos, complicó los últimos
años de su reinado, pues en sus disposiciones
testamentarias -llegó a dictar hasta cuatro testamentos
distintos- utilizó las tierras que conformaban la Corona con
un sentido patrimonial de las mismas. No obstante, la muerte
de alguno de sus hijos varone favoreció la sucesión, y de
este modo Jaime I dejó en 1262 a
su primogénito Pedro el reino de Aragón, el condado de
Barcelona y el reino de Valencia. A su otro hijo, Jaime, le
concedió el reino de Mallorca y el señorío de Montpellier.
Finalizada le reconquista aragonesa y
cerrada la expansión por Occitania, sólo quedaba la
proyección mediterránea. El propio monarca, con setenta y
un años, preparó una expedición naval a Tierra Santa que
fracasó a causa de una tempestad. Aún insistió, pese a su
avanzada edad, en llevar la Cruzada a los Santos Lugares, y
se ofreció personalmente en el Concilio de Lyon de 1274.
Aunque sus propuestas no tuvieron el eco apetecido, pudo
exclamar, volviéndose hacia los suyos:
"Barones, ya podemos marcharnos;
pues hoy, al menos, hemos dejado en buen lugar el honor de
toda España".
El octogenario monarca murió en Valencia
en 1276.
(A. Jaraba-Heraldo de Aragón)
CRONOLOGÍA
| 1213 |
Batalla de
Muret y muerte de Pedro II
|
| 1221 |
Ciudades y
nobles aragoneses coaligados contra Jaime I
|
| 1227 |
Paz de Alcalá.
Finaliza la menoría de Jaime I
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| 1228 |
Juramento a
Alfonso, heredero de Jaime I, con participación de
todas las ciudades aragonesas
|
| 1229 |
Conquista de
Mallorca
|
| 1238 |
Ocupación de
la ciudad de Valencia
|
| 1240 |
Jaime I promulga los "Furs
de Valencia"
|
| 1244 |
Tratado de
Almizra entre Alfonso X de Castilla y Jaime I
|
| 1245 |
Crónica de Jaime I o "Llibre dels
Feyts"
|
| 1247 |
En Huesca se
compilan los Fueros de Aragón
|
| 1258 |
Tratado de
Corbeil con Francia. Fin del dominio occitano
|
| 1259 |
Sublevación
general de nobles aragoneses y catalanes
|
| 1262 |
Nacimiento del
reino de Mallorca
|
| 1265 |
Asamblea de
Ejea. Nacimiento de la figura del Justicia de Aragón
|
| 1265 |
Ocupación de
Murcia
|
| 1275 |
Muerte del
bastardo Fernando Sánchez de Castro, sublevado junto
a otros nobles frente a su padre Jaime, ahogado en el
Cinca por su hermanastro Pedro
|
| 1276 |
Muerte de Jaime I en Valencia
|